viernes, 3 de junio de 2011

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA.


Soy la profesora Leticia Galván Reyes y describiré desde el inicio mi percepción docente.

Provengo de una familia que ha estado inmersa en la docencia desde hace dos generaciones, mis padres, mis hermanas, cuñados, dos de mis tíos y muchos primos laboran en este sector de la sociedad, así que la influencia para seguir en tan noble profesión me viene de familia; sin embargo nunca fue mi primera opción, elegí esta carrera como respaldo en caso de que mi primera opción fallara y así fue; al egresar de la preparatoria en el 2004 decidí aplicar para el examen de Admisión BUAP en la licenciatura de Derecho, sueño que había anhelado desde pequeña, desafortunadamente no obtuve el puntaje necesario.

A l entender que no podría dejar pasar un año sin hacer nada, tuve que aceptar el hecho de incorporarme a la Escuela Normal Superior del Estado de Puebla en la Licenciatura de Educación Secundaria con Especialidad en Historia, en donde tuve la fortuna de elegir mi especialidad pues cumplí con todos los requisitos; en un inicio todo era aburrido y hasta tedioso para mí, no me gustaba la carrera, no me gustaba la escuela y en cierto sentido creía que solo estaba ahí para complacer a mis padres, estaba convencida de que ser maestra no era lo mío, recuerdo que al presentarnos frente al grupo de la Licenciatura un compañero se puso de pie y dijo “ Yo estoy aquí para convertirme en profesor, entrar al magisterio y así no tener que preocuparme nunca más por trabajo ni dinero” y en ese entonces yo pensé lo mismo, pero en verdad la gente cambia cuando se acerca al contexto escolar pues empeoro todo las primeras observaciones fueron fatales un mar de niños gritones, groseros, grandotes guiados por un maestro enojón y más grosero que los alumnos que para colmo nos corrió del salón a mí y mis compañeras, esa situación te pone en una encrucijada o definitivamente abandonas la carrera o te brinda en coraje necesario para desear ser factor de cambio en la educación, y por fortuna a mi me ocurrió lo segundo.

Durante el primer año de licenciatura fue un reto adaptarme a la carrera o encontrar motivos para permanecer en ella pero durante el transcurso del segundo y tercer año y al seguir visitando las escuelas secundarias me percataba de las carencias que había en ellas así como de los ejemplos que seguiría en mi práctica profesional si la mayoría de los maestros son un mal ejemplo para sus alumnos y se la pasan quejándose de que no les alcanza lo que ganan para vivir decorosamente.
Es precisamente en cuarto año que encontré mi vocación al fin me libre de ese yugo de profesores de la mala influencia de compañeros y la libertad de trabajar por mi cuenta, durante el servicio social prestado en la Escuela Secundaria Técnica 1 debido a que la profesora titular siempre me dejaba trabajar sola e incluso me permitía evaluar a los alumnos según mi criterio, en este año mis mas grandes satisfacciones llegaron pues mi trabajo no solo fue reconocido por compañeros maestros, los directivos también los padres de familia y alumnos agradecieron mi trabajo, aunado a todo esto los resultados de mis tres grupos en la prueba de ENLACE fue muy bueno lo que me trajo el reconocimiento de la comunidad escolar y sus felicitaciones; claro no todo fue solo excelencia también viví muy de cerca con la otra cara de la moneda con la deserción de unos, la expulsión de muchos otros, reprobación, alumnos indisciplinados, groseros, sin embargo todo eso se ve opacado con la enorme satisfacción que brinda el haber ayudado en la formación de una o muchas personas, esta experiencia es la que tendré siempre como mi primera experiencia docente y me sirvió de mucho para crear mi personalidad profesional.

Inmediatamente después de egresar de la normal presente el examen de Oposición para la asignación de plazas docentes y es un orgullo para mí declarar que lo aprobé, lo cual me lleno de satisfacción y me consiguió mi plaza como interino ilimitado con 16 horas en la escuela Secundaria Jaime Torres Bodet donde laboro desde el 2009, al llegar a esta institución me encontré con una maraña de conflictos internos que nunca hubiera imaginado por lo cual me vi forzada a tomar lo que había y pese a que mi Orden de Adscripción decía docente me mandaron como Trabajadora Social de la escuela, a pesar de esto mi convicción de hacer un cambio no se modifico, aporte como pude y trabaje con los recursos a mi alcance, debido a esto en cuanto hubo un lugar disponible mis superiores me ubicaron en el lugar que ocupo ahora como docente frente a grupo a un no en mi asignatura pero sé que si continuo así no tardare en lograr mi objetivo.

Actualmente me desempeño como profesora frente a grupo de Español e imparto clase a los tres primeros, como ya lo había mencionado solo trabajo 16 horas así que de lunes a miércoles imparto una hora de español a cada grupo, los jueves soy orientadora del 1º “A” e imparto mis otras tres clases regulares y el viernes asisto a una sesión con cada grupo de esta forma cubro mi tiempo en la escuela cada semana, durante las clases, trabajo en base a las actividades planeadas lo único permanente es el pase de lista estricto requisito de la escuela, las actividades son planeadas dependiendo del grupo y sus actitudes y se califican valorando las competencias desarrolladas, y en el caso de mi grupo asesorado utilizamos ese tiempo para trabajar en tareas escolares, hablar de sus problemas con los profesores, personales y planear actividades grupales que se vallan a realizar como ceremonias, convivios u otras participaciones. Para atender asuntos como comisiones y atender a padres de familia procuro utilizar tiempo fuera de mi clase debido a que no puedo hacer las dos cosas al mismo tiempo o al menos no le dedicaría toda mi atención.

Todo lo anterior necesita también el respaldo de mis compañeros con los cuales comparto e intercambio información durante nuestros espacios en común como el receso, afortunadamente mantengo una buena relación laboral con casi todos mis colegas maestros esto facilita el trabajo y favorece la educación.

Para finalizar quiero decir que el haber elegido esta profesión o que la profesión me haya elegido me ha llenado de satisfacciones personales es, supongo, solo comparado con el gusto de ver a un hijo realizarse plenamente, saber que no encontrara obstáculos que ellos mismo no se creen y estar consciente que sabrá elegir lo más conveniente para su vida, dentro de las satisfacciones profesionales tengo el reconocimiento de mis compañeros maestros, de directivos y mi jefe de enseñanza, lo cual me brinda oportunidades y apoyo, en cuanto a lo que significa ser docente es un compromiso adquirido, mi estabilidad económica y la razón de mi superación en pocas palabras mi vida.

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